Padre Lucho Quiroga



Un elegido de Dios, un apostol entre los Hombres

“EL CAMINO ES LENTO, PERO TRAE MUCHAS ALEGRIAS…”

El Padre Luis Eduardo Quiroga, nació en Godoy Cruz provincia de Mendoza, e día 30 de enero de 1943, siendo sus padres Don Mario Manuel Pedro Quiroga y Doña erica Elisa Clara Yohannis.
Fue bautizado a los 2 días en la parroquia San Vicente Ferrer de Godoy Cruz.
De muy niño fue bastante pícaro. Muchas de sus travesuras las contaría siendo ya sacerdote.
Aquí va una de ellas contada por el mismo…
“cuando mamá se acostaba a dormir la siesta, íbamos con José (su hermano menor) a bañarnos a un zanjón que quedaba cerca de casa. Como no teníamos malla, los calzoncillos nos venían bien para reemplazarla. Calculábamos la hora en que mamá podía levantarse y regresábamos.
Teníamos que cambiarnos entonces, nos poníamos calzoncillos secos y tirábamos al fondo de la casa de la tía María el mojado.
No pensábamos el peligro que acarreaba el irnos a bañar en ese zanjón y menos en que cualquier momento podían descubrir nuestra escapadita”

Autorizado por sus padres ingresó en el Aspirantado Domingo Sabio de Córdoba en 1953 y en 1960 hace su primera profesión, y la Perpetua en el Instituto Miguel Rúa (Córdoba) el 3 de Enero de 1966. En este mismo Instituto estudió Filosofía, obteniendo también el título de Maestro Normal Nacional y además el de Profesor Nacional de Literatura. Hizo su teología en el Instituto Villada desde 1967 a 1970, siendo ordenado sacerdote por Monseñor Olimpo Maresma en Mendoza el 26 de diciembre de 1970. Los años de su apostolado en San Juan (entre 1970 y 1973), se profundizo con el traslado de su familia desde Mendoza; como eran ocho hermanos, no era sencillo al padre de Lucho conseguir un trabajo que le permitiera mantener la familia. Carlos Barbero, compañero primero después amigo, nos dice: “Estuve con él en Córdoba los años 1955 al 1964 en el Seminario menor Salesiano. Luego en San Juan, en el Colegio Don Bosco, el año 1972 y parte del ´73… algunos rasgos de su personalidad: sencillez, su buen humor, el respeto, la profundidad de su fe, la capacidad de escuchar, su apertura y firmeza....era una persona que “esta en el mundo sin ser del mundo”; vivía intensamente la realidad de su tiempo…” A pesar de las situaciones conflictivas que debió afrontar y que determinaron que saliera intempestivamente de San Juan nunca perdió la Paz de conciencia. En 1973, debe irse de San Juan; y poco después recomienza su Apostolado en una villa de emergencia de San Nicolás.
Eran años de mucha creatividad pastoral. Había que crear cambios nuevos: el Padre Lucho y su equipo; integrado por: P. Roberto D´Amico, P. Roberto Croce y el estudiante de teología Augusto Grandìn. La consigna más fuerte que iba surgiendo en aquella época era la de conjugar el trabajo de la evangelización con la promoción humana. Es decir, Promoción y Educación: Bases para la Educación.
Así fueron surgiendo las iniciativas que absorbieron las energías del Padre Lucho. Se conectó con la Dirección Nacional del Adulto (D.I.N.E.A) con sede en Pilar ( Pcia. De Buenos Aires), sucesivamente se iba concretando los diferentes grupos de alfabetización de Adultos, tallercitos de capacitación laboral (gasista, plomero, electricidad).
“Se partía de cero. Había que levantar las paredes, conseguir los bancos, las herramientas, la materia prima y los instructores. Pero, ninguna dificultad fue insuperable para él. Y tampoco le fueron ajenas otras necesidades de la gente: Comedores, dispensario, vivienda, Cursillos organizados y dictados personalmente… LA EDUCACION COMO PRACTICA DE LA LIBERTAD…”
No todo eran alegrías y cosechar satisfacciones, en una época marcada por la consigna de idealismo autoritario y encasillar todo en un modelo arrollador bárbaro. Se traslada a Santa Fe, en Mayo de 1976; sus cartas a familiares se nota el contexto de una realidad marcada en la sociedad. “…por amenazas y advertencias oficiales, después conversar mucho el problema con el Obispo y nuestro superior, creímos conveniente disolver nuestro grupo y dispersarnos, por lo menos momentáneamente, para seguridad de todos.”
Párroco de Santa Rosa de Lima desde 1977 a 1987 , teniendo una línea de trabajo igual con diferentes matices que San Nicolás, la creación de Equipos de Misioneros: insertados en la realidad, la formación de Catequistas, la creación del Ropero de Caritas, la construcción de los Centro Comunitarios, el salón de Caritas en la Parroquia. En fin sus Obras.
Como el testimonio del Padre Germán Yossen: …”Lucho era el equilibrio. Consagro su vida a los necesitados y vivía él personalmente el autentico voto de pobreza…sus múltiples ocupaciones en Santa Rosa de Lima no le quitaba dedicación y responsabilidad a su Cátedra, en el Colegio Don Bosco de Santa Fe, porque según sus principios: debía ganarse el pan de cada día… Lucho está presente no sólo en sus múltiples obras, sino que su presencia se siente y es imposible olvidarlo”
El 12 de Diciembre 1988, fallece Padre Lucho Quiroga. Sus restos son trasladados el 12 de Diciembre del 2008 a la Parroquia Santa Rosa de Lima. Su herencia un camino de valores, ya allanado por él, para compartir y iluminar, por donde debemos recorrer todos los miembros de la Comunidad, dejándonos como herencia valores: Perseverancia ante las dificultades, Servicio, Compromiso y Responsabilidad con la realidad que nos rodea, Humildad, Sentido de organización…un líder…un guía espiritual. Preocupado por dar respuestas, su labor se nos presenta como un árbol alimentado pacientemente, que tiene raíces profundas en lo que fue su siembra de Buena
Nueva; un tronco poderoso basado en la fuerza de la organización.



Fuentes: Parroquia Santa Rosa de Lima,
Datos extraídos de un folleto realizado en el año 2003
Cuya segunda edición fue en el 2008.
Pagina Web: Salesianolitoral.org/Intercomunicación Fraterna.